CRITERIO
"Tal vez los locos son los verdaderos cuerdos"
En la Serie Albedo, Raúl Campos pinta la locura para volver a mirar lo que llamamos normal. Entre la alquimia y el plástico, sus escenas proponen una transmutación: cambiar de pensamiento para volver a ver.
SERIE ALBEDO - RAÚL CAMPOS
2026 - ÓLEO SOBRE LINO
TEXTO - HELIO PAREJA AMADOR

A Raúl Campos le interesan la estética y la composición, pero por encima de todo lo obsesiona el mensaje. Pinta para comunicar: usa el dibujo, la línea y el color no sólo para lograr una imagen bella y estática, sino para levantar escenas complejas, historias abiertas a la interpretación. Y su punto de partida es, deliberadamente, aquello que solemos descartar:
“Pinto la locura, porque a veces necesitamos ver desde otro ángulo lo que consideramos normal, porque tal vez es genuinamente irracional; hay una frase de Rita Mae Brown que lo decía de alguna manera; la verdadera locura es esperar obtener un resultado distinto haciendo siempre lo mismo.”

ANTES DEL GRITO, ÓLEO/LINO. 2026
En sus cuadros nada es casual. Los ropajes, los jarrones, los pescados, los hilos, las piedras, incluso el color: todo significa. El blanco, por ejemplo, remite al albedo: en la alquimia, el punto de purificación al que se llega tras la oscuridad, el momento de transición en la creación de la piedra filosofal, cuando despierta la conciencia. Esa idea de transformación está en el centro de su trabajo:
“Siempre he pensado en la transmutación, no como esta búsqueda de transformar el carbón en oro, sino como el cambio de la percepción mental; poder ver algo de manera diferente al cambiar de pensamiento.”
Pero el blanco es también el espacio perfecto para crear: el campo de todas las posibilidades. Ahí la mente puede inventar cualquier cosa o quedarse quieta y estancarse; es incertidumbre y oportunidad a la vez. Por eso el blanco no está solo para que los elementos respiren y la composición sea más armónica: Campos hace que interactúe con sus personajes y nos invita a asomarnos a lo que pasa por la mente de quien parece un loco, "la posibilidad de que todo puede estar al mismo tiempo y, sin embargo, no aparecer."



ESTUDIO, QUERÉTARO
Las bolsas de plástico que convierte en indumentaria hablan de lo efímero y de la vulnerabilidad con que vivimos en sociedad: de lo que somos capaces de hacer por pertenecer. Son objetos que perdieron su función para adquirir un nuevo significado y un valor que, con otros ojos y en otro momento, sería banal.
Y en esa lógica, la cordura y la sinrazón terminan por intercambiar sus lugares:
“Tal vez los locos son los verdaderos cuerdos.”
Quizá lo de verdad irracional sea el modo en que hoy nos relacionamos:
“Nos encontramos en un momento de desconexión por culpa de la tecnología, paradójicamente estamos más solos que nunca, y la pintura nos permite hacer que la gente vuelva a sentir emociones.”

Con todo, su obra no es una crítica: es una invitación a replantear lo cotidiano y a pensar dos veces antes de comprar como verdades las ideas que nos imponen. Su trabajo es un diálogo con el mundo en el que vivimos, o, en sus palabras: “El arte tiene un rol muy importante para recuperar nuestra humanidad.”



